lunes, 17 de noviembre de 2014
Los ciclos de la vida son conocidos por todo el universo, mucho antes que ponerlos en libros de mil páginas, incluso antes de hacer sinapsis en la mente de cualquier griego, la vida misma se manifestaba sola, lo comprendieron algunos, los mayas sin dejar rastro aprendieron, enseñaros y se fueron, entendiendo que para vivir no hay que hacer mucho ruido, quizá un poco, pero ellos entendieron que el ciclo está antes que todo, por ese lado la historia parece casi bonita, y la comparto hasta cierto modo, la vida para mi no es un ciclo, no tiene esa forma, para mi no tiene forma, es una línea y esta puede ser larga, corta, gruesa, delgada, con colores y texturas, cada cual la adorna a su modo, con aromas, canciones, letras, dibujos, poemas, pinturas, etc. yo nací un día, moriré un día, pero entre tanto yo no voy con el mundo, yo voy con la vida, el mundo me dice que tengo ya 25 años, debería estar pensando en mujer, hijos, trabajo, dinero, bienes, y no sé cuantos cálculos más que salen en manuales terribles, de los cuales ni al más destacado lector le gustará tener en sus manos, yo me quedo con la vida, la tengo bajo el brazo, bien apretada, que no se me escape con ideas redondas, cíclicas, estatutos, preceptos, normas o leyes. Puedo caminar para atrás si quiero, levantando los brazos, y girar, podría ser la luna en este mismo instante, rotando por todos lados, cantando "los pollitos dicen" y lo he hecho, y no estoy loco, mi realidad es diferente, las realidades son diferentes y yo me quedo aquí y allá, inquieto como siempre, más feliz que nunca, después de todo, soy lo que muchos quieren ser, pero no se atreven a serlo... o por lo menos sirvo como mal ejemplo.
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1 comentario:
Excelente has mejorado mucho, eres un aldo jaspeado con la ilustración de la vida cotidiana :)
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