Te invito.
domingo, 5 de febrero de 2017
Quédate con tu amor egoísta y con tus prioridades, que de todas ellas la mía fue la más baja porque de todas ellas te quedabas solo contigo mismo, sin abrazo, sin caricia, sin palabras. Quédate con tus ideas de vidas futuras, de planetas alineados, de almas conectadas, que de ellas ya no creo nada, porque de todo lo que me dijiste nada se quedó conmigo, nada se quedó contigo.
Llegaste y te fuiste como una brisa matutina, con promesas que nunca vieron la luz del día porque tus intenciones solo se redujeron a aclarar tus propias dudas y levantar insospechadas dentro de mi y de eso es lo único que puedo agradecer, fuiste el puente para cruzar a la dimensión desconocida, ahí donde no me atrevía a llegar por cuenta propia, fuiste el empujón para dar el primer paso y de eso te estoy agradecido, solo por eso, porque de lo demás fuiste solo una mentira, solo una excusa. A.C.
sábado, 21 de noviembre de 2015
lunes, 14 de septiembre de 2015
Tuve un gato con la cola cortada, se movía para todos lados, amaba dos cosas, una de ellas era acostarse entre dos muebles que estaban juntos en el living de mi casa, la casa era chica, tenía 3 piezas, un baño. living comedor, una cocina chica, vivíamos 9 ahí, 9 almas, todos nos amábamos, aun lo hacemos, mi papá llegaba sólo los fines de semana, otro estudiaba en Concepción, yo era chico, y esa casa chica era enorme, amaba ese patio, mi mamá lo decoraba muy bien, con flores, plantas, y ahí tenía sus mejores recuerdos del campo, donde ella era más feliz, tenía sus pollos, sus patos, todo cabía en ese patio, hasta el pasto era más verde ahí que en ningún otro lado, la piscina era el lugar más alegre de la casa, mi mamá se bañaba de noche, en pleno verano, un verdadero placer, el pancho, mi perro, ciego de un ojo, el más fiel del mundo, me faltaron manos para hacerle cariño, me faltaron años para disfrutar ese lugar, los mejores pobres años de mi vida, y ahí estaba ese gato. Su segundo lugar preferido era la palmera del ante jardín, ese que compartíamos con el vecino, no habían rejas que separaran las casas, no existían esas mini cárceles que se tragan a sus dueños, mi papá hacía un techito en el verano para que no se secara ese pasto, yo lo pisaba a pies descalzos, me manguereaba, me sentaba en el medidor en la noche acompañando a mi mamá mientras regaba, ella decía nada, y yo pegado viendo las estrellas, era navidad, el árbol se veía estupendo, lleno de colores hacia el ante jardín, pero mis ojos estaban en las estrellas, pensaba que me miraban, muchas veces vi algunas caer, y pensé que venían a mi, es cierto, soñaba con eso, y mientras respiraba el olor a tierra mojada (que por cierto me encanta) que ascendía por todos lados, yo me quedaba sin palabras. la vida perfecta pasaba frente a mis ojos.
martes, 1 de septiembre de 2015
Todas las ciudades son más bonitas por las mañanas, lo sé porque lo he visto en más de una ocasión, he estado esperando cruzar la calle, he visto parpadear la luz verde del semáforo, he visto a hormiguitas con terno y corbata, con sus maletas llenas de quizá que cosas y mirando el suelo, sin despegar los ojos de ahí, como siguiendo el mapa de un tesoro escondido o una carta de amor escrita en cada grieta del camino, he visto puertas a punto de abrir, he visto pájaros desayunando, he sentido al viendo dando su bienvenida al nuevo día, a mi, he visto al sol saludar con timidez, como pidiendo permiso para renovar la energía de cada mundo, de cada célula de todos los vivientes, de todos los latientes, sintientes. Las ciudades son más lindas por las mañanas porque las posibilidades son nuevas por las mañanas, las aventuras son nuevas, los misterios son nuevos, los sentimientos, los caminos, pensamientos, esquinas, micros, revistas, y esto no tiene sentido en este momento, tiene sentido solo por las mañanas.
jueves, 6 de agosto de 2015
La libertad no se aplica a nada físico, a nada palpable, no está en la persona, no está en ninguna parte, ni en la naturaleza misma, no está en los perros callejeros ni en el árbol más recóndito del mundo ni en el ave más majestuosa ni en el insecto más pequeño. La libertad no se encuentra en las emociones, ni en el amor, ni en la alegría, menos en el odio y la pena, todo eso es condicional, está hecho de algo, somos esto o aquello, necesitamos esto o lo otro, son estados, si no es una cosa es la otra, si elijo algo, desecho otro, no hay libertad en nada y no lo descubrí sino hasta ahora y es ahí donde entra en juego lo que no somos, lo que tenemos pero no conocemos, lo que no se atrapa, lo que no se compra, lo que no se busca, pero existe, no se compara a nada, ni el viento con todos sus misterios se le asemeja a la única existencia no-existencia que posee libertad, algo como un volcán que se deja liberar con toda su fuerza, algo así es lo que es capaz de realizar la fuente misma de la libertad, el alma.
lunes, 4 de mayo de 2015
Estúpidos buenos escritores con sus estúpidos buenos libros, de esos que te atrapan desde la primera coma, donde cada puntuación adorna cada hoja de su cuerpo frío, como una mañana de otoño, como un cuerpo esculpido a mano, decorado con sus propios lunares, como si su piel quisiera contar una historia íntima, algo personal que por sí misma es fácil de entender, pero para mi se necesitan más cosas que solo los ojos, se necesita tacto, unir cada punto de ese cuerpo, como escribiendo música en el aire y solo es suficiente un roce, nada más que eso para sentir el legado de esa historia y hacerla mía y de nadie más. Los libros son otra cosa, una cosa mejor, algo sobrenatural de eso que todos saben, pero nadie dice, como un secreto a voces, en ellos uno se pierde, uno se encuentra, uno se libera, se desahoga con cada punto, con cada coma, con cada cuerpo, cada roce y me trauman, trauman para bien y mal, porque nadie dice que lo malo es en verdad malo, rozar un cuerpo así merece la pena del sufrimiento.
sábado, 25 de abril de 2015
He tenido sueños ancestrales, místicos, de esos que se quedan en la retina o pegados en uno de los tantos pliegues sin resolver de mi cabeza, ahí estaba yo, dos veces mi alma estuvo en India, y una vez en Israel, lo sé, suena ilógico, pero no por ilógico va a ser irreal, en cada sueño me quedaba conversando con gente de ahí, recorrí las calles de ahí, veía e intentaba leer la publicidad de cada local, mirando para dentro a ver si por uno de ellos me llegaba algún regalo o si algo me cautivara lo suficiente como para comprarlo, no soy bueno comprando cosas, cuando voy de viaje, soy de los que dicen "si, te traeré algo" sabiendo que en el fondo eso no sucederá, y mi gente lo sabe, soy así, que me quedo con las fotos, con los aromas, los vistazos, las canciones, el sonido de un músico callejero que baila y hace piruetas imposibles de alcanzar, y uno se pregunta, cómo será pasar la vida entera haciendo eso?, haciendo de cada esquina una pista de baile, haciendo crecer los ojos de cada gente que mira con admiración cada moviendo, haciendo formar una sonrisa inconsiente en cada niño que pasa por ese lugar. He viajado mucho en sueños y en alma, puedo decir a ciencia cierta que conozco esos lugares sin que mi cuerpo físico haya estado ahí, podría tocar la puerta de un lugar y saber que sí existe, que está ahí, podría ver en la calle a esas personas y reconocerlas, lo sé, nadie me puede quitar esa seguridad, nadie me puede quitar la seguridad de que tengo un alma libre, un alma virtuosa, inquieta, diferente, que busca desesperadamente salir de mi pecho, me golpea por dentro, exigiendo un respiro, exigiendo una historia propia de la cual yo seré el más favorecido, porque de ella está mi yo real, con esas inquietudes reales, con esa libertad real, con esa seguridad real.
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