sábado, 14 de febrero de 2015
Creo en todo y en nada a la vez, soy el peor devoto de cualquier religión y a la vez el más celoso dela existencia de Dios. Recorro el mundo y todo su universo, solo necesito cerrar los ojos, o abiertos abriendo un libro de esos raros, que nadie lee, pero están ahí para todos, para cualquiera que quiera ir de viaje donde nadie ha ido, como un astronauta, saltando de cometa en cometa, y ese es mi sueño, a veces quiero ser uno de ellos y perderme entre los cometas, visitando colonias con gente divertida y otras no tanto, mirar el mundo desde arriba. como vaciado mi alma y dejarla flotar con el viento y ver que no hay espacios, separaciones ni fronteras, ni política ni colores ni piel ni género ni dinero diferente entre todos, entre nadie. Y es que me cansé de obedecer, que me digan todo el tiempo qué tengo que hacer, de llenarme de mandamientos y culpas y rencor e insatisfacción. Nada me llena ni cuando lo busco todo, ni cuando camino y recojo hojas de colores y las hago sonar entre mis manos cantando una canción de esas que nadie conoce en idiomas que existen solo en mi lengua, nada me llena, solo el vacío del alma flotando entre cometas, saludando al mundo desde arriba, recibiendo saludos desde abajo, guiñendole el ojo a la vida y sus aventuras, levantando con el viento la locura de ser uno mismo con él mismo, con el todo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario