lunes, 4 de mayo de 2015

Estúpidos buenos escritores con sus estúpidos buenos libros, de esos que te atrapan desde la primera coma, donde cada puntuación adorna cada hoja de su cuerpo frío, como una mañana de otoño, como un cuerpo esculpido a mano, decorado con sus propios lunares, como si su piel quisiera contar una historia íntima, algo personal que por sí misma es fácil de entender, pero para mi se necesitan más cosas que solo los ojos, se necesita tacto, unir cada punto de ese cuerpo, como escribiendo música en el aire y solo es suficiente un roce, nada más que eso para sentir el legado de esa historia y hacerla mía y de nadie más. Los libros son otra cosa, una cosa mejor, algo sobrenatural de eso que todos saben, pero nadie dice, como un secreto a voces, en ellos uno se pierde, uno se encuentra, uno se libera, se desahoga con cada punto, con cada coma, con cada cuerpo, cada roce y me trauman, trauman para bien y mal, porque nadie dice que lo malo es en verdad malo, rozar un cuerpo así merece la pena del sufrimiento.

1 comentario:

Unknown dijo...

Estupido aldo con su estupido blog, con estupidos buenos articulos...