lunes, 10 de noviembre de 2014

Me pasa algo con los libros, me obsesiono, y no es que lea muchos, sino que cuando leo uno, trato de terminarlo en el menor tiempo posible, como si haciendo eso, mi vida diera un vuelco tremendo, del que depende la existencia de la más mínima partícula, tanto así que cuando termino quedo tirado en la cama mirando el techo, como si estuviese en coma pero con los ojos abiertos, sin moverme, desparramado como el agua que sale del grifo hacia todas direcciones, como un conejo después de hacer el amor. Ahí podrían acabar con mi vida, lo sé, podría aparecer un sin fin de personas queriendo acabar conmigo, podrían hacerlo, no reacciono en ese momento, mis pensamientos se vuelven nada, sólo miro el techo, mi respiración se vuelve lenta, sólo miro el techo, mi cuerpo queda adormecido, pues solo miro el techo. Quizá soy mal lector, no me controlo, como los perros de la calle o la lengua de la Boni, recibo la información como una ola que rompe con fuerza, y sé que eso va a pasar, pero no importa, sólo sé que después de recibir esa oleada de letras que buscan desesperadamente buscar un espacio en mi mente, quedo en coma, unos 30 minutos, sólo mirando el techo. Sólo les pido que no acaben conmigo en ese momento, que me den espacio a reaccionar, a pensar, a respirar. es sólo un momento pequeño de la eternidad, después podríamos hacer algo en igualdad de condiciones, pero no cuando termino un libro, y menos si lo hago en poco tiempo.

1 comentario:

Unknown dijo...

Has revelado tú debilidad, o aquel efímero momento en el cual estás suceptible a los sueños de grandeza de tus enemigos, o quizás solo quizás querias demostrar que tú pasión era tú vida, quien sabe la verdad , pero yo si sé , que muy pronto de mí recibirás un regalo, el cual sin duda leerás muy agusto , pero el que más soreirá al final cuando lo termines seré yo...