miércoles, 30 de mayo de 2012

Si, es cierto, toda mi vida la puedo contar con fotos y es como más sencillo, no me tengo que complicar pensando en palabras ni frases que puedan decir lo que pienso o lo que siento, he visto perros con abrigos, personas darse besos, puertos, pájaros, puertas viejas, nubes solas, gatos durmiendo, parejas teniendo sexo.. en fin. Ya ni recuerdo cuantas veces he visto la misma película y siempre pienso "esta es mi historia" o que esas frases que dicen fueron hechas para mi y así voy contando hasta ahora la única historia amorosa que se ha quedado colgada en mis venas, y la verdad, vivir así no es tan simple, pero se puede vivir bien así, por lo menos dentro de lo normal, porque igual pienso que hay gente que ha quedado mas loca que yo por un mal amor.

2 comentarios:

Flan :D dijo...

Amigo ya volverá a aparecer el amor en tu vida :)y después podrás seguir contando tu historia :)

Esteban Acuña dijo...

Note que nuevamente convertiste algo tan abstracto cómo la inspiración en algo tan concreto como lo es un ingenioso fragmento de texto en tú blog.
Aquella frase que está tan arraiga en nosotros “una foto vale más que mil palabras” quien no la entiende? , Quien no la dicho? Yendo más a lo extremo quien no la escuchado en su vida?
Cuando niño leí un articulo en el cual decía que los indios creían que las cámaras robaban sus almas las cuales quedaban plasmadas en forma gélidas imágenes por el resto la vida , quizás no estaban tan alejados de la realidad , no por el echo de que se quedaran con sus almas sino con que capturaban un momento que se ganaba la interpretación del observador , ósea una misma foto puede tener millones de interpretaciones distintas de todas las millones de personas que la ven .
Lo mismo se aplica para nosotros a lo mejor de casualidad escuchamos o vemos situaciones que se adaptan tan perfectamente a nuestro estado actual que pensamos que están echas para nosotros da que pensar por qué será casualidad? o alguien no estás dando alguna clase de señal? No sé un empujoncito sutil y breve que nos haga reflexionar hacia horizontes más espirituales en busca de algo más.
Cuando somos jóvenes tendemos a confiar más fácil será acaso la inexperiencia, o que nuestras almas todavía son un poco más inocentes y no conocen el martirio que sufren los adultos desconfiados e infelices? Pero la única lección de un desamor no es aprender a desconfiar sino aprender a cuando confiar, conocer bien a la gente crear tretas para ver como se explayan frente a situaciones y si se adaptan a lo que buscamos como entes imperfectos en busca siempre de algo más que nos llene que satisfaga nuestro cuerpo y complete nuestro espíritu para quizás llegar algún día al nirvana, pero una cosa es segura el amor de Dios siempre nos regocijará y si bien es lo único que damos por seguro.