Por cierto, nunca preguntaron mi opinión ni lo que esperaba al respecto, nadie me habló de respeto o sufrimiento y nadie me entendió, no se entendió el sentimiento ni el concepto, la gramática ni el acento, no entendieron el sonido de mi garganta ni escucharon la pena de mis manos, no les importó el peso de los huesos, el tiempo que los sigue, ni los puntos de la noche, ni el sabor de la distancia, esa nota de silencio, o ese olor a escarmiento. Nunca preguntaron mi opinión, ni el significado de mis palabras, ese guión de intolerancia o ese color de la nostalgia.
1 comentario:
me encantan tus pensamientos! me hacen reflexionar siempre :)
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