domingo, 19 de febrero de 2012
Tengo una pena metida en el cuerpo, una pena de esas que no salen, que no se cuentan. Tengo los ojos y la mente seca y a ratos siento que escucho el silencio, que veo lo oculto, que siento lo invisible, que lo amargo se vuelve dulce, que la lluvia me quema y que el agua me falta. Se me terminan los pensamientos, mi voz juega a otro ritmo. Siento que me clavaron la médula, que se me perdió el alma, que se me terminó el tiempo y aun tengo la marca que me dejaste por dentro. Ya siento que perdoné, pero aun tarda la calma, quizá siempre hubo algo que esperé. Y el solo hecho de terneme así a mi mismo me hace odiar todo lo que pasó.
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1 comentario:
creo que es la primera historia que es triste, te considero una persona alegre, y te caracterizas por ser asi. no vuelvas a escribir cosas tristes.
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