Las cosas se entienden patas para arriba, los colores se mezclan de una forma espantosa, los olores no se sienten ni por muy fuertemente agradable que sean, los sonidos parecen voces sólidas desesperadas por avanzar alocadamente, ni la comida tiene ese mismo sabor, es que ya nadie hace cosas bien, es que cuando uno se equivoca en algo pequeño lo tiene que pagar con la muerte; ese desprecio de la gente enteramente mala hacia aquellos que hicieron una sola cosa mala, como intentando ocultar su rostro oscuro a ver si así pasan un poco desapersibidos de su maldad, esa, esa actitud me colapsa.
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